El primer cursillo de nuestra diócesis se celebró en 1957. Desde entonces ha sido mucha la gracia de Dios que se ha repartido. Fue Feliciano Román, quien desde la Acción Católica, y en el marco de los Cursillos de Adelantados, cuyo objetivo era preparar una peregrinación a Santiago, tuvo la fortuna de conocer lo que era un cursillo y traerlo a Guadalajara.

 

No fue fácil, porque los comienzos de cualquier movimiento de Iglesia siempre tiene trabas y tropezones. Pero con esfuerzo, y sobre todo mucha oración, los Cursillos de Cristiandad comenzaron a dar sus primeros frutos.

 

Al principio sólo había cursillos para hombres, pero muy pronto las mujeres tuvieron también su primer cursillo. Y en 1984 se celebró el primer cursillo mixto.

 

Después de mas de 50 años, los frutos se siguen recogiendo. Somos un movimiento diocesano, formando parte de la sociedad católica activa de nuestra provincia. Celebramos cursillos todos los años y podemos asegurar que muchas personas que trabajan en las parroquias, en las instituciones religiosas, en la pastoral diocesana y en otros movimientos, han tenido su experiencia de Dios, su descubrimiento o redescubrimiento de Cristo en un cursillo. De hecho, los cursillistas estamos siempre presentes en todo lo que podemos, desde celebraciones a formar parte de grupos que trabajan en la coordinación y preparación de actividades de la diócesis.

 

Los cursillistas somos comparados con una familia. Y así es, pues nos tratamos y queremos como verdaderos hermanos. Y para que nuestros lazos sean más fuertes, nos reunimos en la Ultreya, donde compartimos la Eucaristía, centro de la vida cristiana, y todas nuestras vivencias y experiencias.

 

Y para que la vida en comunidad de Cursillos esté bien viva, un grupo de hermanos coordina todas nuestras actividades. Dentro de este grupo está la figura del presidente y la del consiliario. El Espíritu Santo sopla sobre ellos de manera especial para que con sus dones lleven a Cursillos por el camino del verdadero Evangelio. Gracias a Dios por todos ellos y un recuerdo a los que ya están disfrutando del Padre.

 

Presidentes: Feliciano, Arturo, Julio, Abel, Manolo, Félix, Jesús, Juanjo, Jesús, Ina, Mª Carmen y José Antonio (en la actualidad).

Consiliarios: José, Jesús, Vidal, Eusebio, Arsenio, José María, Pepe, Julián, Fernando, Saturnino, Javi, Pedro y Jesús.

 

El Señor nos ha regalado ya 58 años de Cursillos. Que su gracia nos regale muchos más.